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| Monasterio de Santo Domingo de Silos |
Durante la Edad Media, las órdenes religiosas ejercieron una influencia constituyente, algo que no sucedió ni en la antigüedad ni en los tiempos modernos. La primera fase de la Edad Media contempló impresionantes logros civilizadores y misioneros en espacios vacíos fuera de los países mediterráneos, espacios vacíos que se llenaron de fundaciones monásticas. Las estructuras monásticas de la edad media (hasta el siglo XII) recubrirán el territorio con una red de centros eclesiales antes incluso de que se cree la estructura parroquial. Cuando, en los siglos XII-XIII, se desarrollan con toda pujanza las ciudades, nacerá el movimiento mendicante, con el que la vida monástica se implantaría definitivamente en las ciudades.
En este monográfico abordaremos la historia de los monasterios; conoceremos el origen de estas entidades colectivas, desde su surgimiento en la Antigüedad Tardía hasta su época de esplendor en la Baja Edad Media. Conoceremos las costumbres y hábitos de los monjes, las reglas por las que se rigen, sus particularidades regionales y demás características que los hacen únicos en el tejido eclesiástico presente en casi toda Europa.
Como con los otros monográficos, en la última entrada os proporcionaremos la bibliografía y las fuentes utilizadas para la elaboración del artículo.