domingo, 6 de abril de 2014

Skara Brae, el tesoro de las Órcadas.



Skara Brae, en las íslas Órcadas, en Escocia, es un interesante complejo de casas de piedra subterráneas ocupadas hace más de 4.500 años. Se trata del asentamiento neolítico más completo de Europa y es una de las famosas estructuras de piedra que hay en las Órcadas de este periodo, incluidos los círculos de piedra de Brodgar y Stenness, a los que dedicaremos algún artículo en el futuro.

El asentamiento de Skara Brae es uno de los mejores conservados de toda la Europa neolítica, esto es debido a que, una vez abandonado, quedó cubierto por una gran capa de arena que lo protegió durante milenios. En 1850, una fuerte tormenta empezó a exponer el asentamiento, que fue parcialmente excavado por William Watt. Más tarde, en los años treinta del pasado siglo, Gordon Childe llevó a cabo una excavación de mayor envergadura.
Las casas se construyeron utilizando montículos bajos de desechos preexistentes, que ofrecían aislamiento y protección, con muros de piedra. El asentamiento, al parecer, fue ocupado de forma continuada durante unos 600 años, pero con dos fases de construcción principales. Las casas más antiguas presentan una tosca planta circular y más rectangular en el caso de las construcciones posteriores. El asentamiento, tal y como se ha conservado hasta la fecha, está compuesto por ocho casas comunicadas por callejones.

Situación de las Órcadas

Los callejones estaban techados con piedra, que después se cubría con desechos, y se cree que las casas tenían un techo de paja y hierba sobre maderas traídas por la marea o huesos de ballena. Las puertas de los edificios y la entrada principal a los callejones del asentamiento estaban cerradas con bloques de piedra que podrían sustentarse en una posición determinada mediante una barra. Siete casas tienen exactamente la misma estructura y está claro que eran viviendas. La octava contiene varias cámaras y es probable que se utilizase para fabricar herramientas, para aventar y trillar el trigo y la cebada, y tal vez para elaborar cerveza.

Vista aérea del complejo neolítico

Las casas miden de media 36 metros cuadrados, con una chimenea en el centro (donde se quemaba turba), una cama a cada lado y estantes de piedra frente a la entrada. Las camas de la derecha (al entrar) eran por lo general más grandes que las de la izquierda, lo cual sugiere que unas las utilizaban hombres y las otras mujeres o adultos y niños. Como había (y aún hay) muy poca madera en estas islas, todos los muebles de las casas, como camas, armarios y estantes, eran de piedra, de ahí que estén tan bien conservados.
Además de la cerámica estriada, los montículos de desechos han proporcionado abundante información sobre las actividades de subsistencia de los habitantes del asentamiento. Como en el caso de tantas otras poblaciones neolíticas, subsistían gracias a la agricultura, la cría de animales, la caza y el forrajeo. Cultivaban cebada y trigo, tenían ovejas y reses, pescaban, recogían marisco y cazaban ciervos y jabalíes en la isla.

Plano del yacimiento


Carlos Alberca


Bibliografía

  • CREMIN, Aedeen. Arqueología: Los yacimientos arqueológicos y los tesoros culturales más importantes del mundo, BLUME, Barcelona, 2013.

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